Por qué está tan caro el aceite en España y tan barato en otros países

Botellas de aceite de oliva en un supermercado
El aceite de oliva bate récords de precio en España. ¿Cuáles son los motivos que han llevado el litro a alcanzar incluso los 12 euros? Sin embargo, en otros países está más barato. ¿Cómo es posible? Te explicamos las razones.
Por Héctor Hernández
07 de septiembre de 2023

Si te has pasado últimamente por las estanterías de aceite de oliva del supermercado o si has estado atento a las noticias de las últimas semanas sabrás que su precio está disparado. Hoy en día, un litro cuesta fácilmente entre 10 y 12 euros, lo que es un récord en la historia de este producto. Hace tan solo un año el litro costaba la mitad. ¿Por qué está tan caro en España y sobre todo, cómo es posible que veamos aceites producidos aquí a precios más baratos en otros países? Esta es la pregunta que nos hacemos todos: el aceite de oliva se ha convertido en un producto prácticamente inaccesible que obliga a uno pensarse dos veces lo de preparar recetas con aceite de oliva virgen extra (AOVE) o recetas con aceite de oliva suave. Y eso pese a que España es el primer productor mundial.

Las estadísticas del Ministerio de Agricultura confirman el incremento del precio del aceite de oliva, especialmente durante los dos últimos meses. Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publicados a finales de agosto tras sondear los precios de 19 marcas diferentes, el precio del aceite de oliva se ha incrementado un 15,4% de media solo desde la primera quincena de julio, con marcas que en algunos casos han subido el precio hasta un 30%. Solo las marcas Mar de Olivas (-1%) y Carbonell en su formato de botella de 1 litro (-5%) han bajado su precio.

¿Por qué vale tanto el aceite de oliva?

La sequía y las bajas cosechas tienen gran parte de la culpa, pero hay más en esta tormenta perfecta de precios al alza. Te invitamos a conocer mejor por qué el aceite de oliva es tan caro y a descubrir cómo es posible ver precios más baratos en medio mundo. Aquello del oro líquido nunca antes había sido tan literal.

La sequía ha reducido la cosecha a la mitad

El gran factor que ha provocado el alza de precios es la sequía que sufre España, la peor del casi cuarto de siglo XXI que llevamos. El resultado se traduce en una caída de la producción del 50% respecto a las cifras de hace 2022, cuando la cosecha ya fue bastante inferior a las cifras de 2021. Las previsiones no son mejores para la próxima cosecha dado lo pronto que llegaron las altas temperaturas a los campos de olivos este 2023, coincidiendo con etapas sensibles del ciclo productivo del olivo. Es decir, que la cosa está mal, pero es que pinta igual o peor.

Infusionar aceite de oliva

Los costes de producción siguen subiendo

A la compleja situación que se vive en los olivares y almazaras se suma el incremento de los costes de producción. En la actualidad la energía, el riego, los fertilizantes, la mano de obra o los gastos administrativos se incrementan motivados por factores como la guerra de Ucrania o la crisis mundial del transporte.

¿Especulación? Según el sector, no

Mucho se habla del papel de los intermediarios en el incremento de los precios, especialmente en sector agrario. ¿Tienen algo que ver con esta subida de precio del aceite de oliva? Desde el sector del aceite de oliva resaltan que la subida de precio se debe exclusivamente a las malas cosechas pasadas y las malas previsiones futuras.

Por qué el aceite de oliva es más barato en otros países

Los precios del aceite de oliva en España son la comidilla, pero más lo es su precio en otros países europeos porque son más baratos, lo que no parece tener explicación. ¿Cómo es posible que en España, primer productor mundial, y donde los costes de transporte y distribución deberían ser más bajos, el precio del aceite de oliva sea más caro que en Irlanda por ejemplo?

Según los expertos, la respuesta la encontramos en el hecho de que los operadores de estos países importan aceite de oliva en grandes cantidades que cubren toda la temporada, es decir trabajan con una planificación a largo plazo, lo que les beneficia a la hora de obtener precios fijos más bajos. En cambio, otros países como España funcionarían con una industria aceitera que trabaja a corto plazo.

A esto se sumaría también el hecho de que estos países consumen menos aceite de oliva dado que se emplean de forma habitual otros aceites y grasas vegetales para cocinar como el aceite de girasol, de colza o la mantequilla, que se han convertido en alternativas más baratas y económicas en España ante el aumento de los precios del aceite de oliva. ¿Te convencen las explicaciones?