La Taberna de Monroy, sabor cordobés en el centro de Málaga

Fachada de La Taberna de Monroy
La Taberna de Monroy
La de Alejandro y Carmen es una historia de sueños, ilusiones, anhelos, adversidades, éxitos, infortunios, desventuras y sobre todo, mucho trabajo duro. Solo así es posible levantar de la nada una casa de comidas con un inconfundible sello andaluz que recupera parte del recetario más ignoto con saber hacer y materias primas sobresalientes.
Por Héctor Hernández
05 de octubre de 2020

Entre las callejuelas que serpentean el casco histórico de Málaga, Alejandro y Carmen encontraron en 2017 un comedor acogedor donde seguir dando forma a su proyecto vital. Bregados por los años de trabajo duro en sala en el caso de Alejandro, de forma más polifacética Carmen. Curtidos por una experiencia británica interrumpida por la crisis económica de 2008. Era la oportunidad de expandir su primer negocio de restauración, abierto dos años antes en la misma ciudad pese a los presagios y advertencias de sus vecinos, convencidos de la existencia de una mala briba tras sus paredes incompatible con el triunfo. Entonces no vacilaron ante espíritus y fantasmas en una lucha sin cuartel de la que salieron victoriosos al transformar el vacío arcén frente a su puerta en una continua cola de taxis a la espera de tantos comensales. Tampoco dudarían con esta nueva aventura. Málaga fue su destino, y estaban convencidos de querer convertirlo en hogar definitivo con una nueva apuesta gastronómica y cultural.

Comedor interior de La Taberna de MonroyLa Taberna de Monroy

De su buen hacer en sus inicios como hosteleros nacieron nuevas necesidades: más clientes internacionales, más exigencia de calidad en las materias primas empleadas, más elaboración y técnica en cada elaboración… Un reto más en los vaivenes de la vida. Poco importaron las adversidades, las leyendas urbanas o la integración en un barrio de orígenes humildes y obrero, entorno poco a dado al boato y los faustos. Su gastrobar crecía a base de tapas, raciones, pintxos o bocadillos con un indistinguible acento casero y artesanal. El único camino posible era perseverar, esta vez en el centro de la ciudad.

Una marcada evolución constante como sello de identidad

La calle Moreno Monroy les acogió. Allí, rodeados por la magia del lugar, reconocido por la histórica oferta gastronómica a su alrededor, Carmen y Alejandro bordaron de nuevo la restauración con un concepto renovado donde las tapas y los pintxos dejan paso a una carta donde explorar otra forma de hacer las cosas. Recuperar las raíces, retomar la senda de la gastronomía andaluza más tradicional y las recetas de siempre como forma de impulsar las velas de este barco de ilusiones y proyectos con dos capitanes al timón. Con el sello de identidad cordobés de sus orígenes como carta de presentación y la elaboración artesanal como línea maestra del trabajo. Técnica y producto de la más alta calidad al servicio del recetario más identitario y reconocido. Cuchara y platos alejados de modas urbanitas, recuerdos embriagados por aromas de infancia en los pueblos. Lo local puesto en valor frente a influencias consignadas por maquiavélicos planes de negocio, homogéneos e indistinguibles.

Uno de los entrantes de La Taberna de MonroyLa Taberna de Monroy

La mejor manera de comprender qué hay detrás del concepto es ver desfilar diariamente el salmorejo cordobés, que guarda en su misma creación la tradición culinaria andaluza y sirve de homenaje a los proveedores de la materia prima empleada: aceite de oliva virgen extra de la Cooperativa La Aurora de Montilla, jamón ibérico de bellota Alta Expresión Del Valle de los Pedroches y el indispensable huevo duro, fórmula maestra de una textura excitante. O el bocado exquisito que son las alcachofas hervidas y al horno con el mismo salmorejo y una reducción de vino dulce moscatel de Alexandria.

Salmorejo cordobés en La Taberna de MonroyLa Taberna de Monroy

El foie de pato francés con una carne de membrillo casera típica de Puente Genil y elaborada por ellos mismos junto a unas tostas de pan. Su receta de rabo de toro, plato estrella único por su cocción a fuego lento durante 24 horas y en pequeñas cantidades para asegurar la intensidad y potencia de su sabor acompañado de patatas poche con ajitos. Apenas 10 o 12 raciones por olla que exigen previsión y rapidez para no llegar tarde. Un homenaje a la tierra y el campo, los productos de proximidad y la puesta en valor de joyas culinarias que pasan desapercibidas sin el trabajo de restauradores comprometidos.

Plato de rabo de toro en La Taberna de MonroyLa Taberna de Monroy

Blanco y verde como colores y como reflejo de un entorno, un comedor acogedor y familiar de mesas altas y taburetes tapizados con respaldo adaptado a todo tipo de reuniones con capacidad total para 25 comensales, lo que hace recomendable reservar, una decoración creativa que recuerda a días de labrantío, hato y alfarería, una iluminación que recrea la sombra de las parras y su condición de oasis frente al plomizo sol… Y una impresionante bodega a la vista donde encontrar referencias de denominaciones como Ronda, Axarquía, Montilla-Moriles y Jerez o caldos de las cercanas Cádiz o Huelva, sin olvidar riojas, riberas, somontanos, champagnes y espumosos en general.

Un pedacito de Córdoba en el casco histórico de Málaga donde la gastronomía andaluza más arraigada y recóndita recobra su vitalidad.

La Taberna de Monroy

Dirección

Calle Moreno Monroy, 329015 Málaga

Teléfono

666146211

Web

latabernademonroy.com

Tipo de cocina

Cordobesa, Andaluza, Española

Rango de precio

20€-50€