Honestidad y Tierna Diablura

Artículo de Fernando Huidobro
Tiro de hilo y estilo de la ideal escritura -tierna y diabla- de mi compañera Lakshmi Aguirre para alargar la regordeta sombra de la honestidad como alto valor principal de la cocina pública, entendida, según palabras de Dani 'Kaleja' Carnero, como la ausencia de atajos y de trampas en el cocinar. Al tajo pues.
Por Fernando Huidobro
16 de junio de 2022

"Honesty

Honesty

Wuh, it's such a waste of energy

Don't, don't have to lie to me

Just give me some mischiefness

Beneath your honesty

You don't have to lie to me

Just give me some tenderness"

¿Acierto o fallo? Creo que ambas cosas; cierto es y al tiempo no lo es. Porque aún estando de acuerdo con el fondo y la intención del aserto "la honestidad por encima de todo", creo que en él hay mucha punta que sacar pues no podemos dejar en el olvido que esa cocina de la honestidad ha estado siempre y estará, afortunadamente, repleta de truquillos, atajillos y trampillas. Esos que otrora conformaron aquellos inolvidables "secretos" que tan celosamente fueron guardados durante décadas por nuestros cocineros -y nuestras abuelas- del pasado siglo. Todo el que cocina algo esconde.

Y es que el muy cojuelo diablo ha andado siempre entre fogones y follones y su picardía ha dejado marcada a hierro la gorda piel de los cocineros. Sus tatuajes de hoy día así lo evidencian pues no hacen sino rendir homenaje a todas esas maldades y diabluras que en las cocinas tienen lugar ya sea a las claras o a las oscuras. Canalleo también lo llaman. Para mí que Santa Teresa anduvo algo confusa entre vapores y alucinaciones pucheriles: era el demonio quien en realidad andaba por allí pinchando papas.

Así que sí, de acuerdo, tomemos la honestidad kalejiana por bandera, estamos contigo Dani, todos a una, pero convendrás conmigo en que llevarlo a la práctica a muerte tiene un majao que se va agolpando en las sienes del cocinero y supone un derroche tan brutal de energía que lo desgasta hasta que ya, cuando está hasta el coño, tira por la calle de en medio. ¿Ñaño o muelte? Muerte… Bueno vale, pero primero un poquito de ñaño.

*Con una pequeña ayuda de mis amigos Lakshmi Aguirre, Dani Carnero y Paul Simon y su canción "Tenderness".